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¿Qué hay detrás de los programas de certificación energética?

@cmdearcos
Grupo TIECs

¿Qué hay detrás de los programas CEX y CE3X?. Si os digo que unos complejos algoritmos de cálculo a lo mejor me quedo corto. Si os digo que detrás está el algoritmo DOE-2 es posible que siendo tan conciso tampoco os digo mucho.

La base de cálculo de los métodos simplificados para la obtención del certificado energético es la misma que la de los programas CALENER y LIDER.

¿Cómo es el algoritmo DOE-2?. Aquí os dejo un esquema de funcionamiento de DOE-2.2 que os sirva de introducción a todos aquellos que no conocíais este motor de cálculo.

 

El DOE 2.2 hace los cálculos en función de la forma del edificio, las propiedades térmicas de los materiales de construcción, los efectos de las sombras, la ocupación, el funcionamiento de las luces y equipos, las condiciones ambientales, los controles de temperatura y humedad (el consumo de energía), del funcionamiento del sistema de climatización primario y secundario y del tipo y eficiencia del combustible del equipo.

Para introducir los datos constructivos y de funcionamiento del edificio, se usa un lenguaje propio del programa, el BDL (Building Description Language). Aquí os dejo este link con la última versión del diccionario BDL.

Los que queráis ampliar información sobre el programa DOE-2 podéis visitar la siguiente página.

Por último os quiero dejar este artículo donde explica brevemente la historia del software de calificación energética en nuestro país.

Toma de datos certificado energético

@cmdearcos
Grupo TIECs

 

Hace unas semanas publique un artículo donde hablaba sobre qué es un certificado energético. En este quiero hablar de dos ideas:

  • Qué datos son necesarios para realizar un certificado energético.
  • Certificado energético no obligatorio.

Aquí os dejo el manual de usuario del programa CE3X, el cual utilizo de base en este artículo para explicar qué dato son necesarios para realizar un certificado energético.

Antes de realizar la toma de datos in situ para la realización de un certificado es aconsejable (según el propio texto del manual), por no decir imprescindible, disponer de la siguiente información:

  • Año de construcción.
  • Orientación.
  • Plano parcelario.
  • División horizontal.
  • Dimensiones exteriores.
  • Etc.

También es aconsejable disponer de un plano de la vivienda y el libro del edificio. Si además está en formato electrónico (autocad y pdf, por ejemplo), mucho mejor.

Con toda esta información el certificador preparará la visita al edificio para realizar en una sola visita y de la forma más rápida posible la toma de datos necesaria para la certificación.

Quiero reproducir dos párrafos que vienen en el manual que me parecen interesantes de mencionar para tranquilidad de los clientes: “Al realizar la visita, los certificadores deben cumplir con todas las leyes de seguridad y de salud, debiendo tener las debidas precauciones para la obtención de datos. Todas las visitas deben ser no-destructivas, a no ser que la propiedad lo solicite expresamente.

 Nota: a modo de ejemplo, el certificador no debe taladrar las paredes para confirmar su composición constructiva, o levantar el entarimado para confirmar el aislamiento del suelo, etc.

Cuanto mejor sea la calidad de la información recogida mucho mejor será el certificado. Pero, ¿A quién le importa la calidad del certificado?.

Desde que salió publicado el RD 235/2013 no se ha parado de escribir en las redes sociales sobre el tema: precios del certificado, quién lo solicita, quién lo va a utilizar …

Desde mi punto de vista, la parte más importante del certificado energético no es la clasificación energética del certificado. Lo más importante de un certificado energético son las medidas que proponen para mejorar dicha clasificación. Supongamos que una vivienda tiene una clasificación G, la más baja. Si alguien va a vender o alquilar esta vivienda y además del precio y su ubicación le preocupa el coste energético de la misma estará interesado en las posibles mejoras y sobre todo en su coste inicial de las mismas, para realizar una negociación con la propiedad. Pero si es la propiedad la que pide el certificado para alquilar o vender la vivienda y su único interés es pagar lo menos posible por el certificado (en muchas redes sociales se habla de que le certificado es un nuevo impuesto), qué calidad se puede esperar de dicho certificado.

Tengo que indicar que mis compañeros certificadores, y yo mimos, haremos el mejor trabajo posible. Pero si un certificado tiene un precio de 300 € y las inmobiliarias (o el cliente particular) quieren pagar 90 € por dicho certificado (la visita a la vivienda casi vale eso), este será de mínimos. Cuando un certificado se pide para alquilar o vender una vivienda, la persona o empresa que paga el certificado no se va a beneficiar de las mejoras planteadas.

¿Tiene sentido que un particular pida un certificado energético de su vivienda cuando no tiene intención de vender o alquilar su vivienda?. La respuesta es sí. El potencial de ahorro que tienen las viviendas es muy alto y comenzar con un buen certificado asegura maximizar el ahorro energético.

Es posible certificar todo un edificio y no solo una vivienda en concreto. En dicho caso el precio por vivienda baja mucho y todos los vecinos de la comunidad tendrían una magnifica herramienta para conseguir ahorros.

El certificado energético no entra en la evaluación del gasto energético de las zonas comunes de las comunidades de vecinos (garajes, pasillos, alumbrado exterior, piscina, ascensores, etc.). El potencial de ahorro de las comunidades de vecinos también es muy alto y al igual que ocurre con las viviendas es importante realizar un estudio previo para valorar dicho potencial. El coste inicial de algunos de estos servicios puedes ser gratuitos.

Este año se ha producido un auge en la instalación de soluciones de energías renovables para viviendas, especialmente en biomasa. Un buen certificado energético independiente de la empresa instaladora (o fabricante) ayudará al dueño de la vivienda a evaluar las diferentes soluciones de energías renovables.

 

@cmdearcos
Grupo TIECs

¿Qué es el certificado energético?

@cmdearcos
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¿Qué es un certificado energético de un edificio existente?. Antes de contestar a esa pregunta voy a intentar explicar la diferencia entre lo que es calificación energética y lo que es la certificación energética.

Estos dos conceptos se desarrollan en los artículos 4 y 5 respectivamente del Procedimiento Básico para la Certificación de la Eficiencia Energética de los Edificios.

La calificación energética, como su nombre propio indica es una nota. Es una nota a la americana, es decir, no es numérica sino con letras. A sería una calificación muy buena y G la nota más baja.

Un certificado energético es algo más que una calificación. En el artículo 6 se especifica el contenido del mismo:

a) Identificación del edificio o de la parte del mismo que se certifica, incluyendo su referencia catastral.

b) Indicación del procedimiento reconocido al que se refiere el artículo 4 utilizado para obtener la calificación de eficiencia energética.

c) Indicación de la normativa sobre ahorro y eficiencia energética de aplicación en el momento de su construcción.

d) Descripción de las características energéticas del edificio: envolvente térmica, instalaciones térmicas y de iluminación, condiciones normales de funcionamiento y ocupación, condiciones de confort térmico, lumínico, calidad de aire interior y demás datos utilizados para obtener la calificación de eficiencia energética del edificio.

e) Calificación de eficiencia energética del edificio expresada mediante la etiqueta energética.

f) Para los edificios existentes, documento de recomendaciones para la mejora de los niveles óptimos o rentables de la eficiencia energética de un edificio o de una parte de este, a menos que no exista ningún potencial razonable para una mejora de esa índole en comparación con los requisitos de eficiencia energética vigentes. Las recomendaciones incluidas en el certificado de eficiencia energética abordarán:

i. Las medidas aplicadas en el marco de reformas importantes de la envolvente y de las instalaciones técnicas de un edificio, y

ii. Las medidas relativas a elementos de un edificio, independientemente de la realización de reformas importantes de la envolvente o de las instalaciones técnicas de un edificio.

Las recomendaciones incluidas en el certificado de eficiencia energética serán técnicamente viables y podrán incluir una estimación de los plazos de recuperación de la inversión o de la rentabilidad durante su ciclo de vida útil.

Contendrá información dirigida al propietario o arrendatario sobre dónde obtener información más detallada, incluida información sobre la relación coste-eficacia de las recomendaciones formuladas en el certificado. La evaluación de esa relación se efectuará sobre la base de una serie de criterios estándares, tales como la evaluación del ahorro energético, los precios subyacentes de la energía y una previsión de costes preliminar. Por otro lado, informará de las actuaciones que se hayan de emprender para llevar a la práctica las recomendaciones. Asimismo se podrá facilitar al propietario o arrendatario información sobre otros temas conexos, como auditorías energéticas o incentivos de carácter financiero o de otro tipo y posibilidad de financiación. Para ello se podrán aplicar los criterios correspondientes del Reglamento Delegado (UE) n.º 244/2012 de la Comisión, de 16 de enero de 2012 que permite calcular los niveles óptimos de rentabilidad de los requisitos mínimos de eficiencia energética de los edificios y de sus elementos.

g) Descripción de las pruebas y comprobaciones llevadas a cabo, en su caso, por el técnico competente durante la fase de calificación energética.

h) Cumplimiento de los requisitos medioambientales exigidos a las instalaciones térmicas.

Después de esta explicación es el momento de contestar la pregunta. Un certificado energético es en esencia una calificación (nos indica el estado del arte) y una propuesta de mejora. Se podría ver que es una pequeña auditoría energética, según lo define la norma UNE 216501:2009.

¿Todos los certificadores realizarían el mismo certificado para la misma casa?. En un primer vistazo al Real Decreto y teniendo en cuenta el artículo 3 donde se habla de los documentos reconocidos para la calificación energética la respuesta es que sí. Pero eso mismo ocurriría con las auditorías energéticas, cosa que en la práctica no ocurre.

El proceso de calificación a través de los documentos reconocidos será muy similar entre unos certificadores y otros, pero la diferencia realmente está en la propuesta de medidas de mejora. Es en esta segunda parte (el punto f) donde el certificado energético se convierte en una herramienta muy interesante para el ahorro económico.

La herramienta software que el ministerio de industria tiene reconocida para la calificación energética (CE3 y CE3X) dispone de un módulo para definir soluciones de mejora. Un buen certificador exprimirá esta herramienta al máximo y podrá aportar numerosas soluciones. Aquí os dejo un pantallazo del módulo.

 

El certificado energético no contempla la ineficiencia que se produce en el uso de las instalaciones y por tanto no tiene en cuenta soluciones como los repartidores de coste, equipos que han demostrado empíricamente que pueden ahorrar un 30% del consumo energético, pero que no mejoran las eficiencias de los sistemas (calderas, perdidas en condición, etc). Lo mismo ocurre con los gestores energéticos eléctricos que nos ayudan a eliminar los consumos fantasmas. Hay más soluciones de este tipo que se pueden incluir en un certificado, aunque no ayuden a mejorar la calificación energética. Las certificaciones que estoy realizando, como las auditorías para las comunidades de vecinos, recogen este tipo de soluciones para que los usuarios puedan minimizar sus gastos energéticos anuales.

¿Existen estimaciones de cuanto se puede ahorrar con un certificado energético?. Cada auditor/certificador manejará unas cifras diferentes en función de su propia experiencia, pero puedo afirmar sin riesgo a equivocarme que el 70% de los edificios certificados tendrán un ahorro posible entre un 10% y un 40%. Estos porcentajes traducidos en € a precio de la energía de 2012 estaría entre los 99 € y 880 € anuales. El mayor porcentaje de ahorro que he conseguido es de un 55% en una vivienda unifamiliar de lujo lo que supuso un ahorro de 2800 €, pero este caso estaría en el 30% que se queda fuera de la campana de Gauss.

Numerosas de las auditorías energéticas que he realizado, muchas de ellas subvencionadas con dinero público, han terminado en una estantería. Por desgracia esto es frustrante para el auditor, en este caso para mí. En los últimos años se están eliminando las subvenciones a las auditorias y solo se subvenciona modificaciones de instalaciones que tengan hechas las auditorías y se pueda demostrar a priori que hay una mejora. Es muy posible que al principio la mayoría de los certificados energéticos solo sean un documento útil para cumplir la legislación, pero poco a poco será una herramienta que los usuarios que compran o alquilan sabrán utilizar y valorar la información que tienen. A continuación os muestro un ejemplo simple de cómo podemos rentabilizar la información de un certificado.

Una pareja de 30 años se compra un piso donde se les propone una serie de medidas (que modifican la calificación o no) y que consiguen un ahorro el primer año de 310 €. ¿Cuánto ahorraran en los siguientes 30 años si la energía sube un 3% anual?

310 x 30 x (1,03)29 = 21.916,06 €.

Este cálculo simple también puede ayudar a comparar el consumo entre dos viviendas en las que el usuario este interesado y le sirva para tomar decisiones.

Para terminar solo quiero hacer una reflexión del cálculo anterior a modo de pregunta: ¿Cuántos creéis que el coste energético en los próximos 30 años va a subir SOLO un 3% anual?.

@cmdearcos
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